La empresa Edelap detectó a más de 20 comercios y viviendas particulares conectadas de manera ilegal al suministro de electricidad en la ciudad de La Plata. En todos los casos se labraron actas y se retiraron las conexiones peligrosas.
En el marco de un operativo anti fraude en toda el área de concesión, la compañía identificó y desarticuló conexiones ilegales que afectan la calidad del servicio. “El robo de energía, en sus distintas metodologías, genera excesos de consumo no registrado que sobrecargan los tendidos, los dañan y provocan una disminución en la calidad de servicio que reciben los usuarios vecinos que están correctamente conectados, generando problemas de tensión o corte”, explicaron.
El personal de la empresa procedió a la desarticulación de las conexiones irregulares en las obras ubicadas en las siguientes direcciones: Fábrica de Cerveza Artesanal en calle 39 e/ 2 y 3; Edificio habitacional de 8 pisos en calle 14 e/ 46 y 47; Panadería El Grillo en calle 65 y 2; Pizzería en 38 e/ 2 y 3; Local, Depósito y Vivienda particular en calle 68 e/ 5 y 6; Centro Cultural en calle 68 e/ 5 y 6; Complejo Deportivo en calle 137 e/ 34 y 35; Autoservicio en calle 25 e/ 69 y 70; Local y Departamento en calle 25 e/69 y 70; y Bulonera en calle 67 e/ 19 y 20.
La misma medida se aplicó a un Autoservicio en calle 34 e/ 138 y 138 bis; Pollejería en calle 25 e/ 69 y 70; Verdulería en calle 66 y 137; Depósito en calle 67 e/ 1 y 2; Vivienda particular en calle 32 e/138 y 138 bis; Vivienda particular en calle 25 e/ 69 y 70; Vivienda Particular en Diagonal 94 y Plaza Brandsen; Departamento en calle 70 e/ 1 y 2; Lavadero en calle 137 e/ 36 y 36 bis; y una Parrilla en calle 120 y 32.
Tras labrar las actas, Edelap informó que se procederá a efectuar el cobro de la energía consumida en forma ilegal a los titulares del servicio, incluyendo las penalidades correspondientes conforme lo establece el Reglamento de Suministro y Conexión.
Además, se evaluará denunciar penalmente a los usuarios que fueron detectados con estas conexiones clandestinas y a quienes ofrecen el servicio de conexiones ilegales y distintas maniobras para manipular las instalaciones eléctricas.
Robar energía es un delito penado con prisión de hasta 6 años, que además pone en riesgo la vida de quien la manipula y de terceros, perjudicando asimismo la calidad del servicio eléctrico.